La formación del voluntario es imprescindible para realizar una gestión de calidad. Un voluntario no solamente debe poseer gran sensibilidad por la situación social de colectivos desfavorecidos, excluidos o marginados, sino que las demandas en la sociedad exigen cada vez más voluntarios con formación acorde a su acción social.
Formar voluntarios comprometidos con la reconstrucción del tejido social, generando una cultura de voluntariado desde su espacio personal, familiar y social.
La Escuela de Voluntarios provee al participante conocimientos para su labor y además contribuye al desarrollo del ser con habilidades blandas como: empatía, trabajo en equipo, solidaridad, liderazgo, pensamiento crítico, creatividad, entre otras.
En la Escuela de Voluntarios el estudiante recibe una triple formación:
Conocimiento
Formación en crecimiento personal y grupal
Saber ser
La formación es de manera continua distribuida en 3 fases con una duración de 4 meses